Loading...
/Biografía
Biografía 2017-07-16T03:40:17+00:00

Lorenzo Quinn
Italia, 1966

El artista italiano contemporáneo Lorenzo Quinn es un escultor figurativo de vanguardia, cuyo trabajo está inspirado en maestros como Miguel Ángel, Bernini y Rodin. Su obra se ha expuesto en todo el mundo y tanto su arte monumental público como sus piezas más pequeñas e íntimas transmiten su pasión por los valores eternos y las emociones auténticas. Por lo que mejor se le conoce es por sus recreaciones expresivas de manos humanas. “Yo quería esculpir la que se considera la parte más difícil y más compleja del cuerpo humano a nivel técnico”, afirma. “La mano tiene tanto poder: el poder de amar, odiar, crear, destruir.”

Nacido el 7 de mayo de 1966 en Roma, hijo del actor mexicano-estadounidense Anthony Quinn y su segunda esposa, la diseñadora de vestuario Iolanda Addolori, Lorenzo Quinn pasó su infancia a caballo entre Italia y Estados Unidos. Su padre ejerció una profunda influencia sobre él, tanto en lo que se refiere a ser el centro de atención en el mundo del cine como a los primeros trabajos de Anthony en pintura y arquitectura.

Lorenzo Quinn estudió en la Academia Americana de Bellas Artes de Nueva York, con intención de convertirse en un pintor surrealista. Sin embargo, a los 21 años decidió que su futuro estaba en la escultura, que era un terreno que podía acomodar mejor su energía y originalidad. Recuerda con total claridad el momento de 1989 en el que sintió que había creado su primera obra de arte genuina: “Había hecho un torso a partir del dibujo de Adán de Miguel Ángel… Un trabajo artesanal…. Tuve una idea, empecé a cincelar y Eva salió del cuerpo de Adán… Había empezado como un ejercicio puramente académico, pero se había convertido en una obra de arte”.

En 1988, Quinn se casó con Giovanna Cicutto y cuando nació el primero de sus tres hijos decidió dejar Nueva York —un lugar que “pone a prueba tus valores humanos”— y establecerse en España. “Elegimos España por su carácter latino, su fervor… Por la forma en que se valora a las personas y a la familia y su gran trayectoria artística”, comenta.

En la veintena, Quinn tuvo una breve carrera como actor; trabajó, por ejemplo, al lado de su padre en Stradivarius (1989) y realizó una aclamada actuación como Salvador Dalí. Sin embargo, no disfrutaba con esa profesión y decidió concentrarse exclusivamente en la escultura.

Las ideas creativas de Quinn surgen con la rapidez de una chispa: “La inspiración llega en una milésima de segundo”, dice, ya que la observación de la energía cotidiana que llena la vida lo invade de la necesidad de esculpir. No obstante, terminar un proyecto lleva meses y tiene que tener un significado claro. Generalmente, Quinn concibe sus trabajos por escrito y el texto poético resultante se exhibe con la escultura como parte integral de la pieza, más allá de una mera explicación.

El trabajo de Quinn forma parte de muchas colecciones privadas de todo el mundo y ha sido expuesto internacionalmente durante los últimos 20 años. Entre sus encargos se halla El árbol de la vida, realizado para las Naciones Unidas y que esta organización distribuyó como sello en 1993. Al año siguiente, el Vaticano le encargó esculpir la imagen de San Antonio de la Basílica del Santo en Padua, en conmemoración del 800º aniversario del nacimiento del santo; la escultura fue bendecida por el Papa en la Plaza de San Pedro de Roma, frente a una multitud de 35.000 personas.

El arte público de Quinn incluye Encuentros, un enorme globo que encierra una mano que señala, que se dio a conocer en 2003 frente al Museo de Arte Moderno de Palma de Mallorca (España). En Birmingham, El árbol de la vida se erigió ante la iglesia de St. Martin en 2005, para conmemorar a las víctimas del bombardeo que hubo sobre la ciudad durante la Segunda Guerra Mundial. Otras de sus obras están expuestas en el King Edward Wharf —La Creación, Volare y Cruzando un Milenio— y se aprecia su tema característico de la mano, la forma humana y el círculo.

En noviembre de 2005, una de las mayores esculturas públicas de Quinn, Crece a través de la educación, se instaló en ASPIRE, la Academia de Alto Rendimiento Deportivo de Doha, por encargo del Estado de Qatar. Este impresionante monumento de 8 toneladas de peso muestra un par de manos adultas que ponen el mundo en la mano de un niño, con los brazos formando un círculo sobre un libro abierto. El comentario del artista en la pieza reza: “Un niño es el activo más preciado de nuestro futuro. Nuestra obligación es guiarle…. Solo a través de la educación y el conocimiento puede una persona ser dueña de su vida”. Quinn creó una segunda escultura para el interior de la academia que representaba la búsqueda de la excelencia: Alcanzando el oro es una pirámide de siete brazos que salen de una base de arena, con las manos estirándose hacia una medalla.

Única entre sus obras como un monumento vivo, El legado (2006) fue esculpida para Sant Climent de Llobregat, en España. Quinn estaba fascinado con la historia de los cerezos de la ciudad y decidió realizar una pieza que reflejara esa historia. El tronco está formado por una mano masculina y otra femenina que sostienen ramas cargadas de cerezas dispuestas para simular el ADN humano. En esta zona famosa por sus jugosas cerezas, la escultura tiene tantos frutos como habitantes tiene Sant Climent y cada año se añaden más cerezas para representar a los nuevos vecinos de la localidad.

En 2008, Evolution, una gran exposición de la producción de Quinn, fue elegida para inaugurar las nuevas instalaciones de la Galería Halcyon en Mayfair, Londres, y la galería publicó un importante libro sobre su obra. Muchas de las esculturas que forman parte de Evolution contienen el símbolo que se ha convertido en sinónimo de Quinn: la mano humana.

Equilibrium, una exposición de esculturas monumentales de Quinn, seguiría en noviembre de 2009, coincidiendo con la instalación de Dar y Tomar III en Berkeley Square, durante seis meses. Varias de sus piezas nuevas más importantes estaban incluidas en el programa, como ¿Qué fue antes? dos formas, una masculina y otra femenina, que yacen en sendos hemisferios en forma de huevoy Hogar dulce hogar una mujer de mármol en el interior de un capullo hecho de alambre de púas. El título de la exposición refleja la creencia de Quinn de que “es esencial encontrar un equilibrio en la vida. Muchas veces ese equilibrio se logra con la ayuda de las personas que nos rodean y nos mantienen con los pies en el suelo, sin los cuales flotaríamos hacia la perdición”.

Quinn expuso internacionalmente en 2010, con instalaciones en la Galería Rafart (España), la Galería Rarity (Grecia), la Galería de Arte Hewar (Arabia Saudita), la Galería Marigold (India) y la Galería Ode to Art (Singapur). Su escultura Vroom vroom, una interpretación lúdica de la independencia de los jóvenes adultos se exhibió en el Instituto Valenciano de Arte Moderno en verano y, posteriormente ese mismo año, en la Feria de Arte de Abu Dhabi. En enero de 2011, la obra fue instalada en Park Lane, Londres, como parte del Festival de Escultura del Ayuntamiento de Westminster, mientras que Encontrando el amor se dio a conocer a la entrada del edificio de reciente inauguración One Hyde Park, en Knightsbridge. Coincidiendo con otras dos instalaciones destacadas de la escultura monumental de Quinn —La Fuerza de la Naturaleza II, en Berkeley Square, y Volare, en Cadogan Gardens— estas piezas catapultaron la escultura pública de la Galería Halcyon en la ciudad de Londres.

En la primavera de 2011, Quinn fue invitado a participar en la primera exposición estival de esculturas al aire libre de Roma. Aunque en inicio iba a llamarse Roma Biennale di Scultura, posteriormente fue rebautizada como Rassegna Internazionale di Scultura di Roma y contó con una serie de artistas contemporáneos e históricos significativos. En la Casina Valadier, en el parque de Villa Borghese, expuso La Dolce Vita, una pieza que representa la joie de vivre de ese período y un “sentimiento de total abandono al niño que llevamos dentro”. Ese verano también fue seleccionado para exponer en el Pabellón de Italia de la Bienal de Venecia. Su poderosa y provocativa instalación antibelicista Esto no es un juego constaba de dos partes, con un comentario que observaba: “Los líderes del mundo utilizan los ejércitos como si fueran sus juguetes privados, que pueden requisar y destruir como lo haría un niño descuidado”.

La alta estima en la que se tiene a Quinn queda confirmada por la invitación que recibió para exponer La mano de Dios y Salto de fe en el Palacio de Invierno del Museo Estatal del Hermitage de San Petersburgo, coincidiendo con la edición de 2011 del festival de arte internacional Noches Blancas. Expuestas junto a obras de Henry Moore, las esculturas de Quinn reflejan su enfoque creativo sobre el paso del tiempo: “El pasado está escrito en piedra, el presente se está tallando en madera y el futuro es una copa vacía que llenar de sueños”.

En la primavera de 2012, la retrospectiva de Quinn en el Harrods de Londres —su primera exposición individual en ese lugar de fama mundial— presenta piezas de la serie “Amor”, paneles fotográficos de aluminio y una película que explora su obra. Uno de los aspectos más destacados de la exposición fue la escultura doble Relación perfecta (2011): un par de elegantes manos de bronce surgiendo de dos fósiles de nautilus, conchas enrolladas en espiral con la proporción áurea que aquí simbolizan la perfección de las almas gemelas en el amor. Otra prestigiosa oportunidad que se le brindó en Londres fue la instalación de La Dolce Vita en Park Lane, a finales de septiembre de 2012.

En Estados Unidos, la Galería Halcyon donó La fuerza de la naturaleza II de Quinn, una pieza creada a raíz del tsunami de 2009, en beneficio de dos organizaciones sin ánimo de lucro: Happy Hearts Fund, establecida para reconstruir comunidades después de desastres naturales, y March to the Top Foundation, que ayuda a los habitantes del continente africano afectados por la pobreza económica. La escultura, un símbolo claro de la fuerza humana y la capacidad de resistencia frente a la adversidad, tiene una base especial construida con hileras de placas de los contribuyentes que han hecho una donación y los fondos recaudados fueron destinados a financiar la construcción de dos nuevas escuelas. En octubre de 2012, La fuerza de la naturaleza II se instaló en el magnífico rascacielos del Grupo Paramount en la Avenue of the Americas de Nueva York. Para complementar esta mezcla entre arte público y filantropía se realizó una instalación adicional de La fuerza de la naturaleza II en un proyecto de desarrollo cultural en el paseo marítimo de Doha (Qatar), con el objetivo de fomentar y promover las artes. Más recientemente, dos de las esculturas de Quinn, Amor y Emociones fueron donadas para una subasta y recaudaron más de 300.000£ para varias organizaciones benéficas en 2014.

Full Circle (2013), la quinta exposición individual de Quinn en la Galería Halcyon de Londres, marcó un momento crucial en la carrera del artista. Con una mezcla de obras nuevas intercaladas con piezas antiguas y más familiares, la exposición fue un reflejo de la experimentación del artista con nuevos materiales y temas que destacaba su desarrollo creativo de la última década. Después de la exposición en New Bond Street que duró todo el verano, Full Circle pasó por la Galería Halcyon de Harrods hacia finales de 2013.

A lo largo de 2013 y 2014, Quinn expuso en una serie de importantes ferias de arte internacionales como Art Mónaco ’13; Art Palm Beach; la Feria de Arte Internacional de Miami; PINTA, en Londres; SCOPE, de Nueva York, y Art Toronto, en Canadá. Durante este período, el artista también fue premiado con varias instalaciones públicas, incluyendo las nuevas Cuerda floja II y Cuatro Amores (junto con La fuerza de la naturaleza II), en la isla de Ibiza en 2013. En diciembre de 2014, Quinn volvió a Park Lane para desvelar Armonía, su interpretación única del símbolo tradicional del yinyang. La monumental pieza se mostró en el Reino Unido por primera vez, mide 3 metros de altura y está hecha de aluminio pulido y acero inoxidable.

La historiadora del arte y conservadora Consuelo Císcar Casabán describe la obra de Quinn como “profunda, espiritual y existencial porque trata de las pasiones que experimentamos como seres humanos y de las preguntas que nos planteamos en silencio sobre la verdad última…. Son esculturas basadas en grandes mitos, que se refieren a los grandes temas recurrentes de nuestra civilización y trascienden las distinciones de la cultura y el tiempo”.

lorenzo_firma